El ex-colegiado internacional Raúl García de Loza se convirtió en el triste protagonista del partido entre las 2 Asociaciones de la Prensa.
Tras un inicio dubitativo los coruñeses se adelantaron con tres goles en las tres únicas aproximaciones al área visitante.
Y ahí es cuando empezó el show arbitral. Ante las continuas amenazas del banquillo local, y cuando mejor estaba jugando el equipo visitante, el colegiado decidió pitar el final de la primera parte cuando solo habían transcurrido treinta minutos de juego. Lo nunca visto. Esto envalentonó al equipo visitante, que a los quince minutos de juego de la segunda parte ya había reducido las ventajas, con sendos goles obra de Alberto y Manolo López.
Este intento de remontada fue nuevamente cortado por el señor colegiado, que ante las continuas amenazas del señor Presidente de los Periodistas Coruñeses (invadiendo continuamente el terreno de juego), y ante los continuos desmayos de los delanteros gallegos, se sacó de la manga un penalti en área gaditana. Hubo justicia y se malogró el penalti. Además, el señor colegiado obviaba el juego subterráneo del equipo gallego, siendo su mayor víctima Fernando Santiago, con una entrada criminal que le dañó gravemente el pie derecho.
Y ya, ante la indignación de todos los asistente, en el último suspiro del partido y cuando Coto encaraba solo al portero del equipo gallego, el señor colegiado pitó una falta del equipo gaditano a todas luces inexistentes, lo que privó de un empate, que al menos hiciera justicia a los pocos méritos del equipo gallego y a los muchos del gaditano.
En fin, muchas circunstancias en contra impidieron al menos empatar a un equipo visitante claramente superior en juego y dominio.
REPLICA DE MANUEL GONZÁLEZ, PRESIDENTE DE LA ASOCIACIÓN DE LA PRENSA DE LA CORUÑA
Estimado Presidente:
Con dolor de corazón he de informarte que ante las falsedades vertidas en las croniquillas publicadas en vuestra web acerca de los partidos de fútbol que vuestro ¿equipo? jugó en A Coruña hemos pedido el amparo de la FAPE. Nuestros órganos directivos, que han sido los que han tomado la decisión, entienden que se han vulnerado gravemente los más elementales principios deontológicos de la profesión periodística, al tiempo que rechazan los insultos que en vuestra web se vierten contra nuestro honorable Presidente, quien, en un alarde de caballerosidad, tuvo que soportar la hostilidad de la afición gaditana y la continua violencia verbal de los jugadores andaluces, en especial de Fernando Santiago (el carnicero de la Bahía) y de Coto (más parecido a un practicante de lucha libre que a un jugador de fútbol).
El primero de los partidos, el que jugaron los equipos representativos de las Asociaciones de la Prensa de La Coruña y Cádiz, se saldó con una victoria contundente del equipo gallego, que se vio perjudicado por un ambiente ciertamente agresivo y, sobre todo, por la parcial actuación de García de Loza, que se comió al menos seis penaltis en el área gaditana.
Tanto Fernando Santiago como Coto se produjeron reiteradamente de forma violenta, intentando amedrentar a los jugadores locales, todos ellos dotados de una técnica exquisita y, sobre todo, de una educación y un fair play inimaginables. Otros jugadores gaditanos (Robocop, Eusebio, Manolo López) también dieron muestra de ser muy poco deportivos, ya que incluso se atrevieron a amenazar al banquillo local, educadamente dirigido por cuatro técnicos de contrastada valía internacional (Fernando Blanco, Fran Espiñeira, Basilio Orgaz y Manolo González).
Frente al Dépor de Veteranos, la actuación del equipo de Cádiz sólo merece un calificativo: patética. Ni siquiera con la violencia extrema (otra vez el carnicero de la Bahía y Coto destacaron sobre los demás) fueron capaces de contener la técnica y el empuje del combinado gallego, en el que se alinearon dos periodistas coruñeses, Manuel y Barral.
Tanta fue la superioridad de los gallegos que la Asociación de la Prensa de Cádiz, en otro alarde de manipulación informativa, obvió en su web el resultado final del encuentro, lo que ya es el colmo de la mala fe, de la manipulación y de las tácticas de agitación stalinista con las que habitualmente se produce el tal Fernando Santiago.
Utilizar como disculpa que algunos jugadores no se encontraban en las condiciones debidas por determinados excesos nocturnos revela que probablemente quien haya escrito lo publicado en la web gaditana haya participado de la fiesta y los efluvios etílicos le hayan ocasionado algún daño intelectual. De lo contrario, no se entiende.
Y para terminar, sentimos que en la web no se haga referencia a lo ocurrido en la comida de confraternidad. Quienes deberían explicar qué ocurrió en la casa de Wenceslao Fernández Flórez son los integrantes de la expedición gaditana, especialmente Ángel Galán (¡qué mal le sentó el café!) y Robocop.
En la seguridad de que tendrás el valor y el coraje suficiente para colgar en la red este mail, recibe la señal de victoria con la que te despedí cuando volviste a Cádiz, esa magnífica ciudad que todavía no comprendo como te acoge.
A Coruña, 29 de julio de 2009
Manuel González



