El encuentro se jugó sobre césped artificial, paradójico en la verde Irlanda. Las intensas lluvias de julio tienen los terrenos de juego impracticables (sea lo que sea lo que quiera decir esta palabra). Total, que el partido tuvo lugar en AUL Complex, junto al aeropuerto de Dublín. Sabíamos que estaba junto al aeropuerto porque los aviones volaban muy bajo y porque un linier les hacía señas con el banderín.
El partido comenzó con un grave error de Moha, que saltó con los brazos abiertos dentro del área, como si quisiera saludar al adversario. Penalti que paró en primera instancia Delapascui pero el mismo lanzador remató a la red. Hacemos una pausa para contar que Delapascui jugó con una férula (otro nombre raro) en un dedo, impuesta por Hillary en un ejercicio de pundonor conyugal y de apego a los colores de la APC. El equipo de la Asociación le dio la vuelta al partido con cinco goles de Jesús y tres de Javi, uno de ellos con esa peculiar forma de sacar las faltas con el exterior del pie que tantos balones ha mandado fuera del campo. Esta vez hubo suerte y Javi contó con la felicitación del adversario. A pesar del resultado, hasta la segunda parte el equipo de la Asociación no le dio la vuelta al marcador, justo cuando empezó a llover, prueba de la aclimatación de los gaditanos a cualquier condición climática (otra expresión extraña).
Nota: un complejo con más de 10 campos de fútbol y sin bar. En Cádiz se hubiera hecho primero el bar y luego los campos.



