Un cámara de televisión iraquí ha muerto y un reportero ha resultado herido como consecuencia de la explosión de un artefacto ayer en Kirkuk, a 250 kilómetros al norte de Bagdad. Con la muerte de este periodista, se elevan a 247 los profesionales de la comunicación fallecidos en Iraq desde que comenzó la invasión estadounidense en 2003. El dato lo aporta la ONG iraquí para el Observatorio de la Libertad de Prensa, una entidad colaboradora de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Según la información publicada en las páginas Soitu y Periodistas en Español, basada en un teletipo de la agencia EFE, el artefacto fue colocado junto a una carretera en el barrio Jadrá, en el sur de Kirkuk. La explosión causó la muerte del cámara Orhan Hayrán, que trabajaba para la televisión Al Rashid. Igualmente, provocó heridas al periodista Muhamad Abdalá, corresponsal del canal iraquí Al Bagdadiya, explicaron las fuentes consultadas por EFE.
El último Barómetro de la Libertad de Prensa de RSF coloca a Iraq en el puesto 145 de los 175 países estudiados, por lo que Iraq se consolida como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. Según informa la web de RSF, al menos 77 periodistas y colaboradores de prensa han sido secuestrados en Iraq desde marzo de 2003, de los que 23 fueron ejecutados, 40 fueron puestos en libertad y 13 están todavía en manos de sus secuestradores.



