La Federación Colombiana de Periodistas (Fecolper) ha condenado con vehemencia el asesinato en Colombia del periodista y cámara Diego Rojas Velásquez, trabajador de la cadena Supía TV. Al parecer, según la información facilitada por la organización de periodistas colombianos, así como la prensa local y nacional, el periodista fue alertado el martes de un hecho noticioso en el municipio de Caramanta (Antioquía), por lo que se desplazó hasta el lugar para cubrir la noticia. Sin embargo, se trataba de un engaño. Cuando llegó al lugar, fue abordado por un grupo de desconocidos que le dispararon y acabaron con su vida al instante.
Fecolper ha condenado "este nuevo crimen que enluta al peridismo colombiano" y ha trasladado sus condolencias a los familiares, amigos y compañeros de trabajo del periodista asesinado. Igualmente, ha realizado un llamamiento a las autoridades para que "realicen una investigación exhaustiva que permita capturar y sentenciar tanto a los autores materiales como intelectuales de este cobarde ataque contra el ejercicio periodístico en el departamento de Caldas".
Con el asesinato de Diego Rojas Velásquez son cinco los periodistas colombianos muertos en lo que va de año, indica la Federación Colombiana de Periodistas, lo cual deja claro que el país es uno de los más peligrosos del mundo para el ejercicio de la profesión periodística. Según el barómetro de la libertad de prensa de Reporteros Sin Fronteras, 32 periodistas han sido asesinados en el mundo desde que empezó el año.
Por otro lado, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha exigido a las autoridades de Guinea Ecuatorial la liberación inmediata del periodista Rodrigo Angüe Nguema, en prisión desde hace cien días por un supuesto delito de difamación.
Explica la FIP que el periodista, corresponsal de Radio France Internacionale y de la Agencia France Presse, se hizo eco de los rumores que circulaban en el país centroafricano sobre una presunta huida de Mamadou Jaye, director de la compañía aérea estatal Ceiba Internacional. Jaye lo acusó de difamación, aunque, según la FIP, no sólo la fiscalía no ha encontrado motivos de delito, sino que un tribunal desestimó la demanda.
Pese a todo, Rodrigo Angüe Nguema lleva tres meses en la "siniestra" prisión de Black Beach, considerada una de las más "sombrías y peligrosas de África", recuerda la Federación Internacional de Periodistas, que insiste en exigir la liberación incondicional del periodista.
(En la foto, el periodista asesinado en Colombia, Diego Rojas Velásquez, en una imagen publicada en la web de la Federación de Periodistas Colombianos)



